April 23, 2008

La comunicación entre dos personas es más fácil cuando existe un profundo y real conocimiento de las formas de pensar, del temperamento, de la manera de sentir. Aquel conocimiento es útil para que decir aquello que se debe decir, y que la otra persona nos entienda al momento de iniciar la comunicación ■ cg

April 21, 2008




Cuando cierro los ojos entonces todo lo veo ■ cg

April 15, 2008

Dijiste que habias llorado cuando supiste que me iba. Y me quedé sin palabras. Se me fué el poco aliento que tengo éstos días. Incluso me costaron algunos segundos retomar la conversación. Los hermanos se dicen todo, pensé mientras imaginé por dónde irías, lo que son, lo que piensan y lo que sienten. Sin vergüenzas ni nada. Y me acordé también de aquello tan entrañable de los Proverbios: el hermano que ayuda a un hermano es como una ciudad amurallada. Y también me acordé -por qué no; sabemos descender de lo eterno a lo temporal y pasar de lo sagrado a lo profano en cuestión de segundos- de aquello que hace años cantaban los Mecano: Y si me vuelven a asaltarlas ganas de petardear dame dos hostias y hazme ver que estar aqui es un milagro que se puede compartir. No te alejes, Magno, no te alejes. Aún cuando yo me ponga rasposo (¿o era rozado? Ya ni sé) y esconda la cabeza en la tierra, como cobarde avestruz. Hace poco escribimos -sí: escribimos- que la amistad es una confianza en el corazón que conduce a buscar la compañía del otro elegido por nosotros entre los restantes, y a no tener miedo de él, a esperar de él apoyo, a desearle el bien, a buscar ocasiones de hacérselo y a convivir con él lo más posible. Como dice Benedetti: Compañero, usted sabeque puede contar conmigo, no hasta dos ni hasta diez, sino contar conmigo. No te alejes demasiado, no seas cabrón; quédate cerca porque la vida, con los amigos, es dos veces vida

April 13, 2008



Ir andando sin norte, sin oeste, sin este, y extraviado del sur como gira este mundo de la luz a la sombra, de la sombra a la luz, de la luz y la sombra a Ti ■ ae

April 08, 2008

de historias de amor y sueños de poetas

...me quiso tanto...aún sigo enamorado; juntos atravesamos nostalgias del pasado. Ella ¿cómo os lo diría? era todo mi luz y mi razón cuando en la lumbre ardían, sólo palabras de amor...Palabras de amor sencillas y tiernas, que echamos al vuelo por primera vez, apenas tuvimos tiempo de aprenderlas recién despertábamos de la niñez; nos bastaban ésas tres frases hechas, que entonaba aquel trasnochado galán, de historias de amor, sueños de poetas, a los quince años no se saben más. Ella qui sap on és, ella qui sap on para. La vaig perdre i mai més he tornat a trobar-la. Però sovint en fer-se fosc, de lluny m'arriba una cançó. Velles notes, vells acords, velles paraules d'amor...Paraules d'amor senzilles i tendres. No en sabíem més, teníem quinze anys. No havíem tingut massa temps per aprende'n, tot just despertàvem del son dels infants. En teníem prou ambtres frases fetes que havíem après d'antics comediants. D'histories d'amor, somnis de poetes, no en sabíem més, teníem quinze anys... ■ www.youtube.com/watch?v=CTdFBpMGFe0&feature=related

"y no es que la vida sea tan mierda.. y la existencia una basura, tenemos familia, tenemos amigos, salud, vida, ¡a Dios! ¡a la Virgen! Caray, tenemos amaneceres y esas sonrisas que mutuamente nos robamos, pero al final, este tipo de canciones, duelen y hacen llorar, porque como bien dice Celia Cruz: te busco en lugares tan extraños.. que no puedo dar contigo..." ■ hn

www.youtube.com/watch?v=0OoQGUsHiRA

www.youtube.com/watch?v=HJw63kbXTwc


-¿y sabes qué, Hat? pues que hay algunas que duelen más. Mucho más.

En cuanto puede se me escapa y de momento lo que ha sido... fue en esta ausencia que respiro hay algo mas... y otras muchas por llover ¿como apreder a estar perdido? ¿como empezar a echar de menos cuando estreno el corazon? Y si es mi suerte que sea fuerte, que me queme todo entero y de una vez Y cuando quieras te lo escribo, sin un descanso, mientras que hay una pared en pleno cielo y por si acaso en el olvido que me aguante lo que muero Si puedo volverte a ver En cuanto puede se me escapa Del aire cuelgan mis suspiros... y es asi de simple, asi de grande es algo que...no consigo no querer Y no me cabe mas paciencia estoy cansado de morderme el corazon, no puedo mas si es el destino que me rompa a estas alturas, que me parta de una vez Y cuando quieras te lo escribo, sin un descanso, mientras que hay una pared en pleno cielo y por si acaso en el olvido que me aguante lo que muero Si puedo volverte a ver En cada mirada se me va cada abrazo un laberinto que..nunca deshare cada silencio, eternidad cada noche hay un secreto que me da Y cuando quieras te lo escribo, sin un descanso, mientras que hay una pared en pleno cielo y por si acaso en el olvido que me aguante lo que muero Si puedo volverte a ver...

www.youtube.com/watch?v=qiQW_xryS0g&feature=related

April 06, 2008

Al cielo una mirada larga buscando un poco de mi vida. Mis estrellas no responden para alumbrarme hacia tu risa. Olas que esfuman de mis ojos a una legión de tus recuerdos. Me roban formas de tu rostro dejando arena en el silencio. Te busco perdida entre sueños, el ruido de la gente me envuelven en un velo. Te busco volando en el cielo, el viento te ha llevado como un pañuelo viejo. Y no hago más que rebuscar paisajes conocidos en lugares tan extraños que no puedo dar contigo. En cualquier huella te persigo en una sombra te dibujo huellas y sombras que se pierden (en la soledad) la suerte no vino conmigo. Te busco perdida entre sueños, el ruido de la gente me envuelven en un velo. Te busco volando en el cielo, el viento te ha llevado como un pañuelo viejo. Y no hago más que rebuscar paisajes conocidos en lugares tan extraños que no puedo dar contigo. Te busco ■

http://www.youtube.com/watch?v=0OoQGUsHiRA

Paese mio che stai sulla collina Disteso come un vecchio addormentato; La noi al'abbando noil niente Son la tua malattia Paese mio ti lascioio vado via.Che sara che sara che sara Che sara della mia vita chi lo sa! So far tutto o forse niente da domani si vedra E sara sara quel che sara. Gli amici miei son quasi tutti via E gli altri partiranno dopo me Peccato perche stavo bene in loro compagnia Ma tutto passa tutto se ne va. Che sara che sara che sara Che sara della mia vita chi lo sa! Con me porto la chitarra e se la notte piangero Una nenia di paese suonero. Amore mio ti bacio sulla bocca Che fu la fonte del mio primo amore Ti do appuntamento come quando non lo so Ma so soltanto che ritornero. Che sara che sara che sara Che sara della mia vita chi lo sa! Con me porto la chitarrae se la notte piangero Una nenia di paese suonero. Che sara che sara che sara Che sara della mia vitachi lo sa! So far tutto o forse nienteda domani si vedra E sarasara quel che sara ■ ae

April 04, 2008

Modestia aparte


Mi nombre muchos lo saben, y soy simétricamente perfecto. Lo descubri el día que fui al médico. "Nunca avia visto alguien tan simétricamente perfecto como este jóven", dijo, despues de haber estado midiendo todos los movimientos de mi cuerpo con una serie de aparatos de tipo ingeniero. Temperamento pasional, espiritualidad desarrollada. Hombre visual, con sensibilidad hacia la música. Me gustan las artes. Todas. En mi forma de ser hay algo de locura. Y también soy visionario. Poseo una facilidad para comunicarme con las personas, y lo considero un gran don de mi Creador. Aún no he descubierto todo para lo que fui creado. Soñador y ambicioso. Algunos de esos sueños se pueden relacionar con los sueños de miles de personas, uno es el encontrar el gran amor de la vida. A veces pienso que ya lo he encontrado, y que sólo me falta tener mas intimidad con ese amor. Respeto algunas de las normas de la sociedad, otras no, incluso -y para ser sincero- me causa cierto placer ir en contra de algunas ellas. Soy así. Tengo el don más maravilloso que la vida puede : estar vivo, y poder vivir día a día bajo la proteccion de mi Creador. Soy Cesar, y soy simétricamente perfecto ■ cg

La verdadera comunicación

Bésame en los labios. Comunicación sin palabras. Besar es en realidad comunicar sin palabras. Caricias, besos y miradas. Besar es una forma de comunicarse y que solamente el alma puede comprender. Forma de expresión espiritual. Comunicacion donde no se duda de lo transmitido. Como cuando flotan las palabras en el ambiente al expresar nuestros sentimientos a través de las palabras, y unicamente queda la sinceridad y profundidad del momento. Comunicación interna entre dos almas que se aman, y que podrán estar separadas pero que nunca se dejarán de amar ■ cg

Mundos opuestos

El quería formar parte de mi mundo, pero yo no podia ser parte del Suyo, ¿por que? Quizá por miedo, o por cobardia. No lo sé. Sí sé, en cambio, que llegó un momento en el que ya nada en la vida me importaba si no podia pertenecer a aquel mundo; nada tendria sentido. Hubo momentos de duda y de una profunda obscuridad, sin embargo mi mirada nunca se alejo de aquel mundo al que yo quería pertenecer. Así fue que seguí en el camino, convirtiéndolo al mismo tiempo en una meta, sin quitar mi mirada de ella. Ese mundo formaria entonces parte de mi vida, y la llenaría de una serena alegria; y sanaría todos y cada uno de mis vacíos. Hoy, en Su mundo quiero vivir, y en ningun otro más. Y a mis mundos quiero llevar Su mundo, porque Él me sabe amar como yo necesito ser amado. A Su lado siempre tendre gloria y bienestar, paz y tranquilidad ■ cg

Más música

¡Qué chido es escuchar musica que nos agrada! Sin duda es uno de los más grandes placeres que la vida nos puede dar. ¿No te ha sucedido a ti también que cuando escuchas una canción o melodía que te agrada te llenas de felicidad? Y es que cada canción es como una pequeña dósis de felicidad. Es realmente perderse, transportarse a otro universo. Recuerdo un momento de mi vida. Era una mañana de Enero. Estaba disgustado con la vida, sentía algo de melancolia y un poco de tristeza; iba en el coche hacia mi trabajo -que tanto me gusta-; ese dia no tenia ganas de haber salido de la cama. Hice mis oraciones de la mañana, sintonicé la radio y tropece con una canción, era música electrónica de la que tanto me gusta. Y como por arte de magia me olvidé de todo aquello que me tenía triste y agobiado, preocupado por la vida. Aquella música me envolvio en un ambiente de felicidad sorprendentemente excitante. Mi dia cambio, gracias a la misica. Desde entonces no he dejado de pensar cómo es sorprendente como la musica, y la profunda influencia que tienen en mi temperamento y mi manera de sentir. Los distintos generos de la música me permiten transportarme a diferentes estados emocionales: alegria, enfado, tristeza, amor, generosidad, pasión. Cuando una canción me gusta mucho, no no puedo contener las ganas de compartirla con las personas que más quiero. Es como una forma de expresar mi amor por ellos. La musica es, sin duda, la comunicacion universal que nos permite que nos comprendernos entre nosotros, sin tener que utilizar ninguna otra forma de expresión ■ cg

April 02, 2008

¿magdalenas o amanitas? (I)

Un día de invierno, al regresar a casa, mi madre —viendo que tenía frío— me propuso que, contra mi costumbre, tomara un poco de té. Al principio lo rechacé y —no sé por qué— después cambié de idea. Fue a buscar uno de esos bizcochos, pequeños y rechonchos, llamados magdalenas y que parecen moldeados en la acanalada valva de una vieira y, abrumado por aquel día sombrío y la perspectiva de un triste mañana, no tardé en llevarme maquinalmente a los labios una cucharada de té, en la que había dejado ablandarse un trozo de magdalena, pero en el preciso momento en que me tocó el paladar el sorbo mezclado con migas de bizcocho me estremecí, atento al extraordinario fenómeno que estaba experimentando. Me había invadido un placer delicioso, aislado, sin que tuviera yo idea de su causa. Al momento me había vuelto indiferentes —como hace el amor— las vicisitudes de la vida, sus inofensivos desastres, su ilusoria brevedad, colmándome de una esencia preciosa: o, mejor dicho, esa esencia no estaba en mí, sino que era yo. Había cesado de sentirme mediocre, contingente, mortal. ¿De dónde podía proceder aquel intenso alborozo? Yo sentía que estaba vinculada al gusto del té y del bizcocho, pero que lo superaba infinitamente, que no debía de ser de la misma naturaleza. ¿De dónde venía? ¿Qué significaba? ¿Dónde aprehenderla? Bebí un segundo sorbo, en el que no encontré nada más que en el primero, y un tercero, que me aportó un poco menos que el segundo. Más valía dejarlo: la virtud de la bebida parecía disminuir. Estaba claro que la verdad que yo buscaba no estaba en ella, sino en mí. La había despertado, pero no la conocía, y no podía hacer otra cosa que repetir indefinidamente, cada vez con menor intensidad, aquel mismo testimonio que yo no sabía interpretar y que quería al menos poder solicitarle de nuevo y recuperar luego intacto, a mi disposición, mediante un esclarecimiento decisivo. Dejé la taza y atendí a mi mente. A ella correspondía encontrarla verdad. Pero, ¿cómo? Grave incertidumbre, todas las veces que la mente se siente sobrepasada por sí misma, cuando ella —la que busca— es al mismo tiempo el país obscuro en el que debe buscar y en el que de nada le servirá todo su bagaje. ¿Buscar? No sólo eso: crear. Está ante algo que no es aún y que sólo ella puede realizar y después hacer entrar en su luz. Y comencé a preguntarme otra vez cuál podía ser aquel estado desconocido que no aportaba ninguna prueba lógica, sino la evidencia de su dicha, de su realidad, ante la cual las otras se disipaban. Quería probar a hacerlo reaparecer ■

¿magdalenas o amanitas? (II)

Retrocedí con el pensamiento al momento en que había tomado la primera cucharada de té. Recuperé el mismo estado sin una claridad nueva. Pedí a mi mente otro esfuerzo, que me devolviera una vez más la sensación que se disipaba, y, para que nada interrumpiese el impulso con que iba a intentar asirla de nuevo, aparté todos los obstáculos, todas las ideas ajenas, resguardé mis oídos y mi atención de los ruidos del cuarto contiguo. Pero, al notar que mi mente se fatigaba sin lograrlo, la obligué, al contrario, a tomarse aquella distracción que le denegaba, a pensar en otra cosa, a reponerse antes de un intento supremo. Después, una segunda vez, hice el vacío ante ella, volví a colocar ante ella el sabor, aún reciente, de aquel primer sorbo y sentí vibrar en mí algo que se desplazaba, quería elevarse, algo que se hubiese desanclado a gran profundidad; no sabía yo lo que era, pero subía lentamente; experimenté la resistencia y oí el rumor de las distancias recorridas. Lo que así palpitaba dentro de mí debía de ser —cierto era— la imagen, el recuerdo visual, que, unido a aquel sabor, intentaba seguirlo hasta mí, pero se debatía demasiado lejos, demasiado confusamente. Apenas si percibía el reflejo neutro en el que se confundía el inasible torbellino de los colores removidos, pero no podía distinguir la forma, pedirle, como al único intérprete posible, que me tradujera el testimonio de su contemporáneo, de su inseparable compañero —el sabor—, que me comunicara de qué circunstancia particular, de qué época del pasado, se trataba. ¿Llegaría hasta la superficie de mi clara conciencia aquel recuerdo, el instante antiguo que la atracción de un instante idéntico había venido desde tan lejos a excitar, conmover, despertar en lo más profundo de mi ser? No lo sabía. Ya no sentía nada, se había detenido, había vuelto a bajar tal vez: a saber si volvería a subir jamás de su noche. Diez veces tuve que volver a empezar, inclinarme sobre él y todas ellas la cobardía que nos aparta de toda tarea difícil, de toda obra importante, me aconsejó que lo dejara, que me bebiera el té y me limitase a pensar en mis problemas del presente, en mis deseos del mañana, que se dejaban rumiar sin esfuerzo. Y de repente me vino el recuerdo: aquel sabor era el del trozo de magdalena que, cuando iba a darle los buenos días los domingos por la mañana en Combray —porque esos días no salía yo antes de la hora de la misa—, me ofrecía mi tía Léonie, después de haberlo mojado en su infusión de té o tila. Nada me había recordado la vista de la pequeña magdalena, antes de que la hubiera gustado, tal vez porque, al haberlas visto después con frecuencia, sin comerlas, en las bandejas de las pastelerías, su imagen había abandonado aquellos días de Combray para unirse a otras más recientes, tal vez porque de aquellos recuerdos abandonados, tanto tiempo fuera de la memoria, nada sobrevivía, todo se había disgregado; las formas se habían abolido o habían perdido, adormecidas, la fuerza de expansión que les habría permitido llegar hasta la conciencia. Pero, cuando después de la muerte de las personas, después de la destrucción de las cosas, nada subsiste de un pasado antiguo, sólo el olor y el sabor —más débiles pero más vivaces, más inmateriales, más persistentes, más fieles— perduran durante mucho tiempo aún, como almas, recordando, aguardando, esperanzados, sobre la ruina de todo lo demás, portando sin flaquear sobre su gotita casi impalpable el inmenso edificio del recuerdo ■
Marcel Proust, En busca del tiempo perdido. Por la parte de Swan, (1999), Barcelona, Ed. Lumen, pp. 52-56.
Hace unos días me puse rojo. Tiene mérito eso de ponerte rojo y sentir vergüenza a los casi treinta y cinco años. Cuando uno se pone rojo no es tan mala persona: significa que aún es capaz de no fingir, que reconoce su culpa y que puede pedir perdón y sentirse perdonado. La vergüenza es esa sensación de ridículo y hasta de desnudez psicológica o moral que experimentamos cuando hemos sido sorprendidos en falta o en embuste relevantes; en acción que conlleva deshonra o pone de manifiesto actitud hipócrita; o, en fin, en comportamiento o actividad indecorosos y que atentan bien sea contra las normas establecidas por la moral, bien sea contra aquéllas otras que dicta la buena educación (eso que los que saben llaman urbanidad ). Esa sensación de que nuestro yo psicológico y moral más profundo ha sido finalmente desvelado y muestra, al desnudo, todos sus defectos e imperfecciones, la fealdad antes cubierta por el ropaje del disimulo. Eso es propiamente la vergüenza. De eso sé mucho. Fumo desde los 20 años…y para fumar desde tan temprana edad te ves obligado a robar de vez en cuando, mentir cuando te cachaban fumando…y lo habitual era que te sorprendieran y que te avergonzaras de tus mentiras y de tus miserias vistas al alcance de todos. El haberme puesto tantas veces rojo no ha impedido que aún me suban los colores a la cara…aunque ahora no es por fumar -¡qué más quisiera que esas fuesen mis faltas!-. Una cosa es la vergüenza y otra el pudor: parece que la primera habla de desnudez del alma, y el segundo de desnudez del cuerpo. Pero esto del pudor es cosa que asombra: conozco más de una mujer que jamás iría a una playa nudista sin cadenita en el tobillo, o sin ir bien peinada…lo de enseñar el cucu es lo de menos. La vergüenza es también una forma de humillación. Mas no una humillación que necesariamente nos hacen los demás de modo deliberado, sino, al contrario, de manera totalmente pasiva muchas: basta con su sola presencia y acaso principalmente con su mirada. Es en este aspecto en el que la vergüenza –el sentirse avergonzado, el que nos avergoncemos, y no tanto el que nos avergüencen– es síntoma de que el individuo, sea cual sea la falta o el delito cometidos, tiene allá dentro alguna sensibilidad moral, lo que denota, al tiempo, que acaso no resultarán enteramente baldíos el esfuerzo y el tiempo que se pudieran emplear en corregirlo y recuperarlo. Ese es para mí el sentido del De Profundis (el salmo 129). Y el auténtico dolor del que hay pedir perdón…lejos de tonterías y escrúpulos histéricos ■ ae

April 01, 2008


Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe unapierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Peroesto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre setraga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida — no tú ni yo– la vida, sea para siempre.Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang… Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes. A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas, y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho — frente al ataque de los antibióticos — ¡bacterias mutantes¡ Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble. Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento. Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia –y se agita y crece– cuando Dios se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios ■ jaime sabines

March 19, 2008


El primer amor puede surgir desde la primera adolescencia hasta la tercera edad. Se dan casos de ancianos que han descubierto, ya en la residencia, que nunca habían estado enamorados como en ese momento. El primer amor no es siempre el primero que se experimenta, sino el que queda fijado de forma indeleble, el que sirve de referencia y guía para las relaciones posteriores. El que algunos han llamado el gran amor, o el amor de la vida o el amor verdadero ■ ae

El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que tiene afectos libres y se interesa en cosas de importancia, el que asegura su felicidad gracias a esos afectos e intereses, y por el hecho de que le han de convertir a su vez en objeto de interés y de cariño para muchas otras personas. El cariño recibido es una causa importante de felicidad; pero no es precisamente la persona que lo pide aquella a quien se lo dan. De una manera general, puede decirse que el que recibe cariño es quien a su vez lo da. Pero es inútil procurar darlo por cálculo, a la manera que se presta dinero con interés, porque el cariño calculado no es legítimo, y así lo cree quien lo recibe ■ Bertrand Russell

juicios y prejuicios

En el recorrido de la vida hay unos tramos para la pasión y otros para la razón, pero todos pasan por el cauce de la emoción, de la que en un grado u otro dependen y sacan partido. Lamentablemente, para muchos la «madurez» consiste en reprimir las emociones y la pasión, y quien no lo hace es acusado de «inmaduro» o «adolescente». Pero sólo estos, los de la sinceridad a contracorriente, son los que más cerca habrán estado de la felicidad. Ahí está, en la emoción, toda el alma humana y lo que nos hace humanos, porque las diferencias genéticas y funcionales del homo sapiens con los otros primates no son muy destacadas ■ ae

sUeñOs

Había una vez una mujer cuyo oficio era contar cuentos. Iba por todas partes ofreciendo su mercadería, relatos de aventuras, de suspenso, de horror o de lujuria, todo a precio justo. Un mediodía de agosto se encontraba en el centro de una plaza, cuando vio avanzar hacia ella un hombre soberbio, delgado y duro como un sable. Venía cansado, con un arma en el brazo, cubierto del polvo de lugares distantes y cuando se detuvo, ella notó un olor de tristeza y supo al punto que ese hombre venía de la guerra. La soledad y la violencia le habían metido esquirlas de hierro en el alma y lo habían privado de la facultad de amarse a sí mismo. ¿Tú eres la que cuenta cuentos?, preguntó el extranjero. Para servirle, replicó ella. El hombre sacó cinco monedas de oro y se las puso en la mano. Entonces véndeme un pasado, porque el mío está lleno de sangre y de lamentos y no me sirve para transitar por la vida, he estado en tantas batallas, que por allí se me perdió hasta el nombre de mi madre, dijo. Ella no pudo negarse, porque temió que el extranjero se derrumbara en la plaza convertido en un puñado de polvo, como le ocurre finalmente a quien carece de buenos recuerdos. Le indicó que se sentara a su lado y al ver sus ojos de cerca se le dio vuelta la lástima y sintió un deseo poderoso de aprisionarlo en sus brazos. Comenzó a hablar. Toda la tarde y toda la noche estuvo construyendo un buen pasado para ese guerrero, poniendo en la tarea su vasta experiencia y la pasión que el desconocido había provocado en ella. Fue un largo discurso, porque quiso ofrecerle un destino de novela y tuvo que inventarlo todo, desde su nacimiento hasta el día presente, sus sueños, anhelos y secretos, la vida de sus padres y hermanos y hasta la geografía y la historia de su tierra. Por fin amaneció y en la primera luz del día ella comprobó que el olor de la tristeza se había esfumado. Suspiró, cerró los ojos y al sentir su espíritu vacío como el de un recién nacido, comprendió que en el afán de complacerlo le había entregado su propia memoria, ya no sabía qué era suyo y cuánto ahora pertenecía a él, sus pasados habían quedado anudados en una sola trenza. Había entrado hasta el fondo en su propio cuento y ya no podía recoger sus palabras, pero tampoco quiso hacerlo y se abandonó al placer de fundirse con él en la misma historia ■ ae

March 16, 2008

Ella

Abrazos que parecían besos. Declaraciones que apenaban y otras que hacian sentir placer. En una noche donde el frio movía el ambiente y parecia ser invencible fue vencido fácilmente en el momento en que ella estuvo entre mis brazos. Entonces todo se desvanecio y apenas hubo nada a mi alrededor. Existiamos solamente Ella, Nada y Yo. Mi corazón se agitó, mi sangre corría rapidamente por mis venas, una sensación de valor me invadió y entonces la besé. Fue un beso que se fusionó con el abrazo que ya era un beso. Fue en una noche de crudo frio de invierno ■ cg

Te vas o te quedas

Ayer pasamos por ahi, pero no nos vieron. ¿Tú los viste? yo sí. ¿Qué fue lo que te hizo pensar que no nos vieron si somos parte de nada y ala vez parte de todo? Si nos hubieran visto, sus vidas dejarían de ser las mismas. Nosotros somos sinceros, auténticos, reales, sin prejuicios, libres, y llenos de vida. Muy pocos navegan en nuestra frecuencia, una frecuencia que llega a todo lugar y que todos la pueden sentir pero no todos pueden llegar a ser parte de ella; nosotros si. Fue el regalo que nos fue otorgado por la vida. Y por lo mismo somos navegante de la frecuencia misma de la vida ■ cg

un día a la vez

Entre palabras musicales se prensento la libertad de un amor, un amor libre en el que se ama a la persona y a la vez se entiende que no se pertenece a nadie sino a uno mismo. Un amor libre, amor que se vive al dia sin esperar el mañana, sin planear el futuro, viviendo un dia a la vez con todo lo que se lleva dentro, con una entrega completa del mismo ser en cuerpo y alma: por que asi es como se vive este amor. El mañana no ha llegado aún; el ayer ha quedado atrás, y el hoy se vive en el instante; se disfruta sin esperar a que llege el momento en que la otra persona diga te amo, pues ya en cada momento se esta amando intensamente, por que no se sabe si ese momento llegará. Amar entregadamente a cada instante, cada segundo, cada minuto, aprendiendo a valorar los momentos de amor que tengo en mi vida. Cada instante que respiro amo, porque sé amar, y me sé entregar, y no voy por la vida esperando a ser correspondido: amo por que es lo que mi corazon me dicta ■ cg

March 14, 2008

cAnTando

Salí, buscando un horizonte nuevo, con el claro y amplio anhelo, de vivir;
Quería conocer eso que llaman: mundo gloria, honor y fama,
y en un tren llenos de sueños, me subí.
Llevaba en mano una guitarra,
un miedo dentro del alma,
un amor y muchas ganas de vivir;
Pensaba que era como una novela,
y que en medio de esa selva,
debería de haber un sitio para mí.
Y cuando vuelva a Sevilla en primavera,
volveré a mis veinte años recoriendo sus callejas;
Y volveré a olor de los naranjos,
y a vivir un jueves santo y una mañana de feria.
Me embriagaré de jazmines y azahares,
y de tinto de Morales, manzanilla, sanluqueña.
Me enamoraré de una niña de Tirana,
y renacerá en mi alma la alegría cuando vuelva.
Ahora necesito estar muy lejos;
y jugarme hasta el pellejo,
en ese alocado mundo, que elegí.
Espero no tener que arrepentirme;
coger el camino e irme,
para buscarme la vida por ahí.
Mañana, aunque sea un hombre de fama,
voy a cumplir ese sueño;
que tuve desde pequeño, junto a ti.
Un perro, un caballo y una playa,
una amiga y una casa;
y unos besos que me ayuden a vivir.
Y cuando vuelva a Sevilla en primavera,
volveré a mis veinte años recoriendo sus callejas;
Y volveré a olor de los naranjos,
y a vivir un jueves santo y una mañana de feria.
Me embriagaré de jazmines y azahares,
y de tinto de Morales, manzanilla, sanluqueña.
Me enamoraré de una niña de Tirana,
y renacerá en mi alma la alegría cuando vuelva ■ ae

March 12, 2008

una pequeña parte de Tí

Y llegan días en los que uno echa mano -y no está mal- de los viejos recuerdos y las viejas canciones, recuerdos y canciones que a la luz de Su mirada tienen más sentido que nunca ■ ae ■ Me basta mirar Tu sonrisa tan cerca de mi, quisiera estar Contigo, toda la eternidad. Me basta decir que nunca Te dejare, Te busque tanto, pero al fin te encontre. No Te quisiera perder jamas. Me basta saber que solo Tú puedes llenar toda mi vida con una palabra nada mas, con una caricia nada mas. Me basta una pequeña parte de Ti, para ser el hombre mas feliz. Tan solo con Tenerte aqui junto a mi puedo sentir amor, tan solo asi ■

March 11, 2008

ni viajado ni nada; consciente como el que más

Esto no puede ser no más que una cancion, quisiera fuera una declaracion de amor romántica sin reparar en formas tales que ponga freno a lo que siento ahora a raudales. Te amo, Te amo, eternamente Te amo. Si me faltaras yo voy a morirme, si he de morir quiero que sea Contigo; mi soledad se siente acompañada, por eso a veces sé que necesito Tu mano, Tu mano, eternamente Tu mano. Cuando Te vi sabia que era cierto, éste temor de hallarme descubierto; Tú me despiertas con siete razones, me abres el pecho siempre que me colmas de Amores, de Amores, eternamente de Amores. Si alguna vez me siento derrotado y renuncio a ver el sol cada mañana; rezaré el Credo que Tú me has enseñado; miro Tu cara y digo en la ventana Te amo, Te amo, Eternamente Te amo, Te amo. Eternamente Te amo ■ ae (y simoné y pablo milanés, los tres)

March 10, 2008

searching

We must in all things seek God. But we do not seek Him the way we seek a lost object, a "thing." He is present to us in our heart, in our personal subjectivity, and to seek Him is to recognize this fact. Yet we cannot be aware of it as a reality unless He reveals His presence to us. He does not reveal Himself simply in our own heart. He reveals Himself to us in the Church, in the community of believers, in the koinonia of those who trust Him and love Him. Seeking God is not just an operation of the intellect, or even a contemplative illumination of the mind. We seek God by striving to surrender ourselves to Him whom we do not see, but Who is in all things and through all things and above all things ■ Merton

hIsToria

eres mi hermano del alma realmente un amigo. Que en todo camino y jornada este a siempre conmigo.Aunque eres un hombre aun tienes alma de nino. Aquel que me de a su amistad, su respeto y carino. Recuerdo que juntos pasamos muy duros momentos. Y tú no cambiaste por fuertes que fueran los vientos. Es tu corazon una casa de puertas abiertas, tú eres realmente el mas cierto en horas inciertas. En ciertos momentos dificiles que hay en la vida.Buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida. Y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado, me da la certeza que siempre estuviste a mi lado. Tú eres mi amigo del alma en toda jornada. Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada; me dices verdades tan grandes con frases abiertas. Tú eres realmente el mas cierto de horas inciertas. No preciso ni decir, todo eso que te digo. Pero es bueno así sentir que eres tu mi gran amigo. No preciso ni decir, todo eso que te digo.Pero es bueno así sentir que yo tengo un gran amigo ■ ae

March 03, 2008

Sinsentido

Hay amores - ¿amores?- que sorprenden por su absurdo y sin sentido. Hay animales que al verse privados de la cría que celosamente amaban y daban calor, en poco tiempo, los encuentras dando calor a otra que ha llevado a su guarida y se le entrega con el mismo amor y ternura. los humanos no estamos tan lejos de ellos. El sujeto de su amor para muchos no tiene tanta importancia: a penas hay intercambio. Ni siquiera es necesario: es el puro instinto, ciego e irresistible, incapaz de elegir y de comunicar que se agarra a cualquier persona para satisfacer una necesidad, probablemente anónima. Necesidades difíciles de definir y que esconden una necesidad de querer y de escapar de no se sabe qué...habría que buscar en la infancia. Cuando ves una gata amorosamente entregada a un muñeco de trapo, al menos a uno, se le ocurre que es la perfecta imagen de algunos y algunas que sacrifican su vida a una persona con el que no han tenido más intercambios que los que podía haber tenido un animal. Y lo más triste es que los desdichados que son el sujeto anónimo de esa entrega instintiva se creen escogidos, especialmente elegidos y queridos por sí mismos. Y no es así ■ ae

cor ad cor loquitur


¿Puede uno llegar a querer a una persona?. ¡¡¡Pues claro que sí, hombre, claro que sí!!!Entre todas las cosas que cambian, lo que menos cambia es el hombre. Todo ha cambiado a nuestro alrededor: conocemos los secretos del átomo, del genoma, de los embriones, hemos tocado la luna y alcanzado planetas lejanos; nuestros aviones han franqueado la barrera del sonido y matamos más y mejor que nunca; un agricultor produce mil veces más de trigo que cualquiera de sus antepasados juntos; dominamos las técnicas de reproducción hasta el punto de no ser necesario acoplarse para dar vida; nuestros coches de hoy mañana son anticuados, conocemos la cara de nuestros reyes y líderes que en otros tiempos se trataba como a dioses, sus arrugas, sus amantes, sus vicios y sus miedos...¡todo cambia!...Pero, ¿y nuestro conocimiento de nosotros mismos? Ni nuestras virtudes ni nuestros vicios han cambiado un ápice. ¿Estamos menos dominados por nuestras pasiones, afectos, pulsiones, angustias o miedos que cualquiera otro de cualquier otro tiempo o cultura?. ¿Estamos más próximos a Dios que cualquiera de los santos de los siglos anteriores?. Nuestros filósofos, ¿son más geniales que Aristóteles, los poetas más que Homero o los escultores más que Fidias?. Leer la cosmología de Dante nos hace gracia –el cielo representado como un escalonamiento de bóvedas-, pero cuando el propio Dante describe los arrebatos y los tormentos del amor, los enamorados de hoy se reconocen en sus versos y tiemblan… como estremece Shakespeare, Cervantes, Sthendal y tantos otros. Como conmueven los sonetos de amor de Quevedo o la poseía de Garcilaso…Sí, somos más poderosos, pero eso no nos ha hecho mejores: más sensibles a la belleza, más dueños de nosotros mismos, más atentos a los demás. Nunca los sabios, los santos y los artistas de la era espacial podrán borrar a Sócrates, o a Francisco de Asís o a Miguel Ángel… es más , al paso que vamos, y por el camino que vamos, ¿podremos llegar a la santidad, a la sabiduría o a la belleza?. Miles de millones personas han cantado canciones de amor de miles de millones de maneras con miles de millones de historias tan parecidas a las que a todos nos han sucedido.. La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta: el amor nos hace ver la grandeza de la vida, incluso en las cosas más tontas. Cada uno tiene su biografía con sus miedos, sus complejos, sus buenos y malos rollos, sus fracasos y sus éxitos… pero nadie puede no amar, o sentirse incapaz de amar a alguien, o a algo. Es, sencillamente, imposible. Está en nuestra naturaleza. Deseo, pasión, intimidad, sentimiento, simpatía, afecto, apego, querencia, folía, ternura, hormona , feromonas o líbido son algo más que palabras, son tuberías que están dentro de cada uno. Y también está el que es más lanzado, o más tímido, más divertido o más aburrido. Hay quien es un romanticón, o el seductor más o menos patético, y el que es un enamoradizo que ve una farola con faldas y ya está diciendo tonterías, y está el triste, el pusilánime que se apena por nada. Hay quien le importa todo un bledo, y el que es un obsesivo de gel, zapatos lustrados, encaje perfecto de complementos de colonia, cinturón y sweater a juego con el color de sus ojos. Hay quien le huelen los pies y eso le hace frágil y débil, y el que cree que la tiene pequeñita y tiene miedo a que algún día le canten “¡¡¡Chiquitita dime por quéééééé!!!”. No pasa nada. Lo que hay que hacer es salir a la calle y andar la vida, conocer gente, sin miedo, sin buscar a nadie, tan felices y tan campantes. Todo llega de un modo fatal: eros, el diosecillo-niño con los ojos vendados, se encarga del asunto. Esa venda que da a entender que no se sabe por qué el enamoramiento se da entre esas dos personas precisamente. La verdad es que a veces el niño ése en ocasiones es un poquito cabrón y se levanta la venda y apunta y estás perdido. total: ¿Puede entonces uno llegar a querer a una persona? ¡Claro que sí! ■ ae

pEnsAr poR liBre

La escena del link www.youtube.com/watch?v=6kbucGnHnUM pertenece a Smoke, obra maestra rodada con primor, con atención, con serenidad, pausadamente. Habla del paso del tiempo, de la amistad, de saber contemplar la vida cotidiana, de tener tiempo para el amigo. Los personajes son un comerciante aficionado a la fotógrafía, algo obsesivo y minucioso, y un escritor en crisis –ha enviudado recientemente y aún no ha digerido el dolor de la ausencia. Harvey tiene un proyecto que es fotografiar todos los día , a la misma hora, desde el mismo lugar, una esquina de su barrio. Le muestra las fotos al amigo, que no entiende el proyecto y pasa con rapidez las láminas… " -Apenas miras las fotos... -¡Pero si son todas iguales!- Exactamente. Más de cuatro mil fotografías del mismo sitio. La esquina de la calle 3 con la séptima avenida a las ocho de la mañana. Por eso no puedo salir de vacaciones nunca. Tengo que estar en mi sitio todas las mañanas. Todas las mañanas en el mismo sitio a la misma hora... Es mi proyecto, lo que podríamos llamar la obra de mi vida. (...) Son todas iguales, pero cada una es diferente de todas las demás. Hay mañanas luminosas y mañanas sombrías. Hay luz de verano y luz de otoño. Días laborables y fines de semana. Gente con abrigo y botas impermeables y gente con pantalones cortos y camiseta. A veces son las mismas personas, otras veces son diferentes. Y a veces las personas diferentes se convierten en las mismas y las mismas desaparecen. La tierra da vueltas alrededor de sol y cada día la luz de sol da en la tierra con un ángulo diferente." Esto hay que recordarlo cuando la vida parezca rutinaria. En algun momento el escritor descubre en una de las fotografías, insospechadamente, una imagen de su mujer…yo me pregunto: ¿Cómo se educa para que alguien sea así?: compasivo, cercano, sensible, atento…¿Cómo hacer que alguien “a lo mejor se fije un poco “?. Enseñar a leer, a observar es una de las herramientas. El que lee vivirá dos veces en cada cuento, verá otras perspectivas, le hablarán otras culturas, le acariciarán otras emociones y sobre todo pensará por libre…■ ae

March 02, 2008

¿Amor?

Papel encontrado sobre la barra de un bar cualquiera, en una ciudad cualquiera, de paso a ninguna parte. Escrito en él se leía lo siguiente:

"Viajo de corazón en corazón, sin pertenecer a ninguno.

No es libertad aquella soledad forzosa -mi vida errante-ni alma el llanto agonizante del que busca ser querido. Maldito sentimiento que nace enamorado y muere en el olvido.

Triste es la oración del que es vencido por un amor disfrazado.

Y aquí lo traslado para que no se quede en tierra de nadie. Me gustó ■ ae


February 27, 2008

Otro muerto, otro muerto qué más da, si está muerto, que lo entierren y ya está. Otro muerto, pero no es sin ton ni son, de momento se acabó la discusión. Yo no sé, ni quiero de las razones que dan derecho a matar, pero deben serlo porque el que muere no vive más, no vive más. Otro muerto, pero qué bonitos son, calladitos, sin querer llevar razón; otro muerto, pero tiene su porqué, algo ha hecho y si no pregúntale. Yo no sé, ni quiero de las razones que dan derecho a matar, pero deben serlo porque el que muere no vive más, no vive más. Yo no sé, ni quiero de las razones que dan derecho a matar deben ser la hostia porque el que muere no vive más, no vive más ■

February 26, 2008

Desde la mas tierna infancia, la principal motivación de nuestras actitudes sociales no es el deseo de ser amado (pese a que este tanto nos condiciona también) ni tampoco el ansia de amar (que solo nos seduce en nuestros mejores momentos) sino el miedo a dejar de ser amado por quienes más cuentan para nosotros en cada momento de la vida. El afán de poder, de notoriedad y sobre todo de dinero, no son más que paliativos sobrecogidos y anhelosos contra la incertidumbre del amor, intentos de protegernos frente al desamparo en que su eventual pérdida nos sumiría. Por eso afirma Goethe que da más fuerza saberse amado, que saberse fuerte; la certeza del amor, cuando existe, nos hace invulnerables ■ ésta vez es fernando savater

February 25, 2008

Maestría


Hoy pensé que el mejor deseo para tu vida sería que fueses siempre un amateur, un aprendiz de todo, maestro de nada. Amateur: el que ama, amador. Busca el silencio todos los días. Un rato sin nadie, a solas. Te sorprenderás recordando, escuchando, fantaseando. A veces uno necesitar recuperar esas emociones que se vivieron y que no han vuelto; que no están. La soledad es madre de muchas cosas y entre ellas el hecho de escribir, o de pintar, o de hacer música. También de tomar decisiones, de amar. La soledad es imprescindible como caldo de cultivo de ese estado. Hablo de esa soledad buscada que te hace felizmente solo (cuando es soledad involuntaria se está desesperadamente solo). Puedes llegar, incluso, que no encuentres a alguien con quien compartir esa soledad, entonces se escribe sobre lo que está pasando, añorando esa persona, que tal vez existió, o tal vez no existe y tal vez no existirá nunca. Pero añorando esa situación. Amateur. ¿De dónde saqué la fuerza para comenzar de nuevo y quemar las naves?. Tenía miedo, inseguridad, desconfianza y la intuición de que no merecía más que la peor de las suertes. Yo creo que la búsqueda del amor o, antes, del Amor, es la búsqueda de una razón de ser de la vida. Por qué se está vivo si no es para comunicarse con los demás, para sentirse justificado en la vida. Y esa fue mi vida hasta entonces: buscaba el amor. Y senda que seguía me llevaba a ninguna parte. Tristes historias…Dicen los médicos que un cerebro enamorado se distingue de un cerebro normal. Que el amor se ve, que produce en el cerebro unos colores y unos destellos especiales que no tiene un cerebro normal, o sea, que produce una serie de cambios químicos en el cuerpo, terapéuticos. Más simple: que el amor es la locura que todo lo cura. Y es verdad. Amateur. Aprendiz de todo, maestro de nada. Lo que pasa es que vivimos en un mundo que rechaza el sentido a la vida. Parece que el sentido a la vida es simplemente prosperar, ser más fuertes, con más poder, poseer cosas y ser el más poderoso y el más rico del mundo. Y yo creo que eso es un error. Cuántos hay por ahí que lo tienen todo, que tienen absolutamente todo, todas las riquezas, todo el poder y no saben qué hacer con él. Y, sobre todo, no pueden creer jamás que la persona que se acerca a ellos, se acerca por ellos mismos, sino que se acercan por su poder, o por su dinero, que es algo terrible.Terrible ■ ae

vIEnTo

Caminando por las calles de la ciudad sentí que un viento lejano -el que soplaba en 1626- me invadió y me envolvió en una atmósfera de tranquilidad y relajación. Todo a mi alrededor era romántico y bello; así seguí caminando, embriagado por la sensación de un ambiente de ensueño; recorriendo toda la ciudad. Era un viento complaciente, me hacía sentir bien esa manera de vivir. Poco a poco esa conmoción me llevó, sin darme cuenta, hasta a un lugar desconocido. En ese lugar había cosas agradables, y todo aquello terminó por deslumbrarme y atraparme. Me perdí. Me perdí en lugar sin poder regresar otra vez a mí y aquellos sitios donde tenia todo para ser feliz. Y es que el viento me había tendido una trampa. Pasado el tiempo y una vez que aquel viento me abandonó y pude volver a pensar en sobriedad, descubrí que yo ya no era yo. Estaba enojado conmigo, y entonces me aleje de mi. Traté de encontrarme. Me busqué en muchos rincones, y así permanecí por mucho tiempo. Una noche en la que me encontraba en calma dentro de mí, logré verme. Estaba lejos. Grité. No me hacía caso a mi mismo: sentía rencor. Sin embargo el sentimiento de perdón que me fue dado me llenó de esperanza para reencontrarme conmigo mismo. Y asi fue. Quiero regresar a mí . Aquí estoy. No quiero volver a perderme. Te prometo Cesar que nunca más me alejare de ti ■ cg

A veces

Tipo curioso, Edgard Allan Poe. Casó con su prima Virginia cuando él tenía 27 años y ella 13 ( al ministro presbiteriano tuvieron que mentirle diciéndole que ella tenía 21). Fue su gran amor. Virginia muere a los 24 años víctima de la tuberculosis. Edgard ya nunca volvió a ser el mismo: perdió el rumbo de su vida. Murió a los 40 años por exceso de la bebida y de las drogas. Sus últimas palabras fueron “¡Que Dios se apiade de mi pobre alma!”. Annabel Lee fue el último poema que escribió, publicado después de su muerte, y buena parte de sus biógrafos e historiadores coinciden en señalar que lo escribió pensando en Virginia. Su última estrofa reza así. For the moon never beams, without bringing me dreamsOf the beautiful Annabel Lee; And the stars never rise, but I feel the bright eyesOf the beautiful Annabel Lee; And so, all the night-tide, I lie down by the sideOf my darling — my darling — my life and my bride, In her sepulchre there by the sea, In her tomb by the sounding sea. Pues la luna jamás brilla sin traerme sueñosde la bella Annabel Lee;ni las estrellas se levantan sin que yo sienta los ojos luminososde la bella Annabel Lee.Así, durante toda la marea de la noche, yazgo al lado de mi adorada -mi querida- mi vida y mi prometida, en su tumba junto al mar, en su tumba que se eleva a las orillas del mar. La verdad , a veces, es que a menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd ■ ae

singing


When I think off You anything I can do is love, love, love You.What can i do that's what I do and it is all because of You, what can I do. All I want to do is tell your love and say I love, love, love You. This is what I do love, love and love You ■ cg

February 19, 2008

común y corriente

Sabes, brother, soy un árbol muy del montón, muy normalito. Un pino, por ejemplo; quiero decir, que a nadie se le ocurriría presentarme a un jardín botánico, ni siquiera como especie exótica. Y en mis raíces hay cosas que si se ponen encima de la mesa, pues como que sería una vergüenza y una cochinada… pero allá abajo, en las raíces, pues están bien: gracias a ellas crecí, maduré y más o menos doy mi cachito de sombra. No conviene presumir de la mierda que a uno le ha nutrido, y parece más sensato tenerla allí, en lo oscuro, pero presente, sabiendo que uno es su todo, y todo es parte de uno ■ ae

¡facturo millones!

Nos lamentamos por lo que no tenemos, y no caemos en la cuenta que lo que más falta nos hace nos es lo que deseamos, sino lo que ya poseemos. Lo habitual es que usemos mal esa riqueza, que ni siquiera nos demos cuenta, y la peor de las privaciones consiste en ese mal uso. En fin, ¿quién necesita más el pan, el que tiene hambre o el que lo vomita?... ¿quién está más privado de amor: la chica que aguarda todavía a su príncipe azul, o el vicioso que corrompe todo lo que toca?...¿quién está más lejos de Dios: el ateo angustiado por el vacío del cielo y el sinsentido de la vida, o el beato que estruja la fe contra su corazón como si fuera un amuleto?. Nos quejamos de nuestra pobreza, pero tendríamos que pensar en el uso que hacemos de nuestra riqueza, y caeremos en la cuenta que cuanto peor la usamos mayor necesidad sentimos de utilizarla en otras cosas, para utilizarlas aún peor, con la nada como único horizonte. Al fin y al cabo, la persona que es capaz de hacer un uso recto de todo, que agradece y vive la alegría de su riqueza, aunque no tenga nada, tampoco lo echa de menos: sin darse cuenta, quizás, Dios está en su bolsillo. Y aquel que es incapaz de percibir ese brillo divino que se esconde en cada cosa, en cada persona, en la vida, aunque lo posea todo…no tiene nada: puede comprar todas las plantas del mundo, pero ignora lo que significa sembrar , recoger y oler una humilde flor : la mía. Y cuando perdemos esa pequeña riqueza nuestra de cada día, entonces, las canciones son muy tristes ■ ae
No soy un ingenuo, y no se me escapa que hay temporadas que estamos cansados y destrozados, sin fuerzas y desesperados, furiosos por nuestro destino, que parece torcido, injusto y sin sentido, que eso del buen humor, entonces, sirve de muy poco. Lo sé. Llevo unos días pensando “Dios mío, ¡que lejos estoy de ti!”. Y no voy a hacer nada por acercarme a Él, que Él también se me esconde y juega a las escondidas. Pero diciéndole eso, salgo de ese estado de tristeza y sé que, aunque en estos momentos no puedo entender que Él es amor, sí pienso y confío, sin embargo, en que todo está bien como está. Sé lo que me digo, aunque no se me entienda ■ ae

February 18, 2008

hacia arriba

que no se nos olvide mirar al cielo. siempre pasan cosas ■ ae

February 16, 2008

Desnudez

Asi fue que llegaste: con tu alma desnuda, con ésa desdunez que no culquiera puede comprender ¿sera acaso porque existe confianza? No lo sé. Solamente te escuché. Escuchar tus palabras era como si vivieras con dos bocas; tu alma y tu persona me hablaban al mismo tiempo. Tu cara iba cambiando de expresión conforme ibas hablando; mientras tanto yo seguía con atención tus palabras, y te sentía más cerca de mi alma: empezábamos a caminar juntos por el mundo. Despues de que terminaste de hablar todo cambió. Nuestras vidas se entrelazaron, y el sentimiento de amor que ya existía creció aún mas. No sé cómo pasó. Pasó. El ambiente se transformó y nos inundó con una sensación de sinceridad, confianza y apertura espiriutal. Ahí estábamos: los dos con las almas expuestas, desnudas; con el corazón abierto. Nos tomamos entonces del antebrazo y juramos estar siempre juntos, juntos hasta que la muerte ya no nos permita estar lo mas. Y después de éso -de la muerte- aún lo estaremos ■ cg

February 15, 2008

Silencio, momento de grandeza. Más distante de la vida diaria, y tan cerca de la paz. En el vacío del silencio encontré la confusión, y también la claridad. Me enfrenté a ambos: la confusión me llevó a más confusión; la claridad me enseñó a vivir y disfrtuar de lo que tengo ¡gran silencio! ■ cg

Música

Música, una adicción profunda. Mi cuerpo la disfruta, mi mente juega con ella; me transporta, me lleva a lugares nunca antes conocidos. Me pierdo y regreso. Llena mi espacio. Imagino. Desimagino. Creo, destruyo, pienso, y no hago nada. Nada permite encontrarme y desencontrarme, y la música me lleva, me enseña, me descubre: le enseño mi nada, quién soy... Me lleno de emoción, bailo, río, disfruto a solas y con amigos. Música, sonidos escondidos que no escucho, cuando escucho se descubren ésos sonidos y entonces y sólo entonces empiezo a conocer: me dejo llevar. Comiensa el ritual, mi ritual de la felicidad ■ cg

February 13, 2008

vida

la serena alegria de estar vivo. tan vivo como un gato. tan vivo como el pescador. tan vivo como los ojos. tan vivo como los aromas. tan vivo como los colores. tan vivo como el sol, la luna el aire o el cielo. tan vivo como la fraternidad. tan vivo como el movimiento. tan vivo como la luz. tan vivo como quien puede viajar. tan vivo como los pensamientos que viven dentro de mi. tan vivo como las ideas que vertebran -justamente- el pensamiento. tan vivo como Dios. tan vivo como cuando era niño. tan vivo como un zorrillo. tan vivo como cuando decidí no dejarme morir. tan vivo como cuando puse mi vida sobre la mesa y me dije: esto es lo que hay feliz. no hay más. ¿lo tomas o lo dejas?. tan vivo como quien quiere serlo. tan vivo como en el instante de nacer. tan vivo como en el momento de decidir. tan vivo como los demás. tan vivo como aquellos con quienes la vida ha cruzado mi vida. tan vivo como ayer, como hoy y como deseo estar mañana y siempre. vivo. estoy vivo ■ ae

February 11, 2008


facing what consumes you is the only way to be free ■ cg


¿2.10.2008?

¿Colores?, ¿formas?, ¿aromas a kilómetros de distancia? ¿Luz que llamea en medio la obscuridad? ¿Una alfombra plagada de ácaros y caracajadas en caída libre? ¿el lejano sonido del agua cayendo? ¿galletas de las girl scouts? ¿los efectos de la cafeína? Todo eso sin orden, completamente independientes de las categorías del espacio y el tiempo ¡vaya aventura! el universo dentro del universo personal. Fraternidad. Lealtad. Sinceridad. Confianza. Fuerza. Mucha fuerza. Compromiso. "Ésto es lo que hay, socio". Cada uno su vida y su camino. Coincidimos hic et nunc -aquí y ahora- mañana ¡quién lo sabe!. Cada cual a los ideales a los que esta llamado desde siempre, desde la eternidad. Como pescadores que se echan la mano para, juntos, sacar la red. Antes la tiraron con fuerza y entusiasmo e ilusión, sabiendo que es Él quien llena ésas redes; nosotros, cuando más, queremos tirar de ellas, pero alegremente, con nuestro esfuerzo, con voluntad, con decisión. Elías y Eliseo. El bordón en escribiendo sobre la arena. En ése mismo mar hay sirenas –sí, las mismas que les cantaban a Ulises y sus compañeros- que nos invitan otras playas, y otras redes, y otros mundos y otros viajes. Son espejismos que no traen la felicidad, ¡que Áquel nos de la fuerza para seguir navegando, y echando las redes y ganando para Él la mejor de las pescas! ■ ae

February 10, 2008

de oro. sí. de oro puro.


Escribir sobre las personas no es sencillo. Nunca lo ha sido. Como no es para un pintor hacer un buen retrato. La oportunidad de escribir sobre alguien que vive, es la misma oportunidad que tiene un pintor de hacer lo mismo mientras el modelo aún se mueve y respira. Oportunidad que no conviene desaprovechar. En el camino de la vida y sin querer –como siempre pasan las cosas grandes- me encontré contigo, amiga, y los vericuetos de ése mismo camino –mi camino; tú camino; el camino de los demás- sólo me ha hecho encontrarte un par de veces más. Curiosamente en el mismo sitio. La primera vez estabas detrás de una ventana, la segunda detrás de una barra. Hoy mejor que nunca te podría cantar aquello de tu reinabas detrás de la barra... que tan bonito le sale a Sabina, pero por pudor y porque esto es un poco más poético y menos de cantina no lo pondré. Nos conocimos y cada uno siguió alegremente su camino, pero volteando a ver de vez en cuando el del otro. Y en ése caminar he aprendido muchas cosas de ti, China muy querida. Has dado a mi espiritualidad y a mi vida profundas y útiles lecciones. Me has sorprendido con muchas de tus actitudes. Aprendí que la vida no se termina, sino que fluye y continúa. Aprendí que el esfuerzo tiene recompensa, y que la alegría, cuando se siembra, siempre da fruto: la lenta eficacia del amor. Hoy todo eso que he visto quiero escribirlo y que el que se acerque lo sepa. Que quien se asome al blog sepa lo orgulloso que estoy de ti, China. Que todo el mundo sepa que has estado chinguequejode toda una semana buscando donadores de sangre para los pequeñines de unos amigos tuyos (uno ya nos espera en el cielo, y está muy contento y agradecido contigo) que han llegado antes de lo previsto a éste planeta y se han tenido que poner a luchar como ya luchamos los demás. Que el que se asome al blog sepa también estoy orgulloso de tí por el tema de los piojos y la manera tan elegante en como llevaste el asunto. Yo, que soy malo, les hubiera echado a la Secretaría de Salud entera. Y al ISSSTE, y al IMSS, y al FOBAPROA, y al INFONAVIT y a La Comisión Federal de Electricidad y hasta el IFE, el PRD y el HSBC. Tú, que eres buena, no lo hiciste. Estoy orgulloso de ti, China, porque en tu afán de devolver cuando recibes (tienes un corazón muy generoso; no te sabes quedar con nada; siempre andas pensando cómo dar. Y eso es muy valioso) fuiste un día a una de las muchas sucursales que tiene la Compañía para la que yo trabajo y les ofreciste tu trabajo y tu ayuda. Los pobrestontos no te hicieron ni caso, pero ¡ah! da la casualidad de que el Propietario y Director General andaba por ahí (cerca de donde está una pequeña lámpara de aceite encendida) y escuchó con toda atención lo que ofrecías. Y se emocionó. Se emocionó tanto, que se acordó cuando llegaron con Él y su Mamá aquellos –hace muchos años- con quesos y borregos, y miel y cosas que no valían mucho a los ojos del mundo, pero valían todo –todo- a Sus Ojos. Y arqueó la ceja cuando vio que no te hicieron caso. Y pensó “ay empleaducho malo, la que te va a caer el día que nos encontremos. No te traigas nada. No lo vas a necesitar. El encendedor tampoco”. Todo eso me has enseñado China amiga, y hoy le doy gracias a Dios y lo pongo por escrito. Sé que no tengo la pluma de Becker o Góngora, y que podría decir las cosas mucho mejor, o de manera más poética y respetuosa, pero pos es lo que hay. Y se también que con éstas dos manos con las que hoy te escribo y con las que me gano la vida y amo a mis hermanos, con ésas mismas (manos) te abrazo y te bendigo de todo corazón ■ ae